Tarjeta Naranja S.A. es una empresa líder en el mercado regional de tarjetas de crédito, con cobertura nacional e internacional. Creada en 1985 como una tarjeta de identificación y operación para cuentas corrientes de una casa de ropa deportiva, se convirtió rápidamente en un exitoso instrumento de compra con gran aceptación dentro del territorio provincial primero y nacional después. En 1995, el Banco Galicia, el banco privado de capital nacional más grandes del país, adquirió parte de su paquete accionario, lo cual creó una inmediata generación de nuevos planes y servicios de financiación para los usuarios de la misma, convirtiéndola así en la tarjeta de crédito nacional más importante de Argentina.
Su performance ha sido tan exitosa que en octubre de 1998 estableció una alianza con VISA, lo que le permite a los clientes de Tarjeta Naranja S.A. acceder a más de 14.000.000 de negocios adheridos en todo el mundo y a más de 325.000 cajeros automáticos. Esta alianza con VISA constituye un caso excepcional a nivel mundial (dada la reticencia de las grandes marcas de suscribir acuerdos con tarjetas regionales), lo que es una evidencia de la solvencia comercial y financiera de Tarjeta Naranja S.A.
Actualmente cuenta con más de 1.100.000 de clientes (entre titulares y adicionales), 96 sucursales, 1.870 empleados y 80.000 negocios adheridos a lo largo y ancho del país. Según su Gerente de Tecnología, Cecilia Trussi, “lo que asusta a todos nuestros proveedores es el volumen de información que se maneja. En un banco puede haber 200 aperturas de cuenta por mes, acá se hacen más de 10.000, por que gestionamos documentación de 10.000 aperturas mensuales, que vienen tanto de Salta como desde Ushuaia”.
Debido al volumen de actividad y una expansión muy importante y constante en el tiempo, aparecieron algunas problemáticas derivadas de la pérdida de documentación, lo que necesariamente retrasaba el momento de entrega de las tarjetas a los solicitantes. “Uds. dicen que demoran una semana para entregar el plástico, pero en realidad se demoran 20 días”, solía decir una porción de clientes cuya solicitud sufría algún contratiempo. Por ello, el Directorio decidió implementar una herramienta de workflow que le permitiese optimizar el proceso de negocio relacionado a la apertura, seguimiento y administración de las solicitudes de altas de cuentas elaboradas en cualquiera de las sucursales.
Cabe resaltar que el alta de clientes no sólo es una cuestión meramente administrativa, sino que es elemento central de la exitosa estrategia de Tarjeta Naranja, ya que en la celeridad para la apertura de cuentas está una de las claves que le permite ser la tarjeta de mayor penetración de mercado y con mayor cobertura geográfica.
A mediados de 2002, y luego de un exigente proceso de selección, el workflow de PECTRA Technology fue el elegido para desarrollar el primer proceso de negocio de la empresa, hecho completamente innovador y rupturista en la trayectoria de la misma, ya que, según Cecilia “...en realidad las áreas que participan de este proceso nunca habían escuchado hablar de procesos. Fue un gran cambio cultural....”.
Bajo esta herramienta se situó todo el proceso de aperturas de cuentas de titulares de Tarjeta Naranja S.A., incluyendo desde que el cliente presenta la solicitud de apertura de cuenta, hasta que se hace la aprobación de la misma. En medio se encuentran las verificaciones laborales, de domicilio, y todos los controles que se hacen de la documentación que el cliente va presentando para recibir o no la tarjeta.
“El proceso es uno de los más grandes de la empresa, e intervienen muchas áreas, inclusive de distintas gerencias. Comienza con el surgimiento de la información desde las oficinas administradoras de venta, donde se hacen verificaciones laborales y de domicilio, y verificaciones en los clearing de morosos de la zona. Después la información es enviada a la casa central (en Córdoba), y se hace la carga completa de los datos de la solicitud. Una vez chequeados, se hacen las validaciones en los clearing de morosos a un nivel nacional. Posteriormente se realiza un análisis crediticio, donde según la historia que se ha ido juntando de la solicitud presentada, y toda la documentación que avala la identidad y el domicilio de la persona que lo está solicitando, se le da o no la conformidad a la apertura. Entonces entra el proceso de asignación de límites de crédito y el pedido de embozado. Eso sería todo lo que abarca ese proceso”, reveló Trussi.